18/12/07

El blogging analógico llevado a los extremos. Reflexiones sobre la escritura digital sindicada.


Escribe todo lo que le ocurre y lo que piensa durante 20 años. Creo que la noticia que he leído, a los que nos ha picado el mosquito de la escritura nos interesará. Resulta que el Reverendo Roberto Shields, un maestro jubilado y pastor protestante tenía una afición extrema por escribirlo todo. Y cuando digo todo es ¡todo!, cada día escribía 3 o 4 mil palabras con sus sueños, pensamientos, las veces que iba al retrete (dato sin duda fascinante) y compras...

Durante veinte años dejo constancia meticulosa de todo en un diario que escribía con una máquina de escribir IBM en 91 cajas llenas de sus diarios. Una enfermedad cardiaca le impidió seguir escribiendo y a su muerte donó sus escritos a la universidad de Washington.

Podéis leer la noticia completa aquí.


Mi reflexión: ¿Os imagináis qué hubiera pasado si este hombre hubiera sido un blogger?. Tal vez os parezca excesivo ese nivel de detalle, pero estoy seguro que encontraría al menos diez personas (seguramente muchas más) que seguirían sus andanzas día a día y que le escribirían diciendo cosas como "ayer fuiste al baño dos veces más de lo normal, deberías revisarte la próstata". Seguro.

Y es que lo bueno que tiene el blogging es que al menos lo que escribes es leído por alguien. Mejor aún si alguien lo encuentra interesante.

Mi primera máquina de escribir me la regaló mi abuelo, que por aquel entonces trabajaba en Canarias (y allí estaban las cosas más baratas). Pocas cosas me han hecho tanta ilusión como aquella Olivetti Lettera 12 que llevaba conmigo a todos lados (como ahora me pasa con los portátiles, que, como dice Zordor "donde va mi portátil voy yo"). Ahora viene el EeePC (no, hoy tampoco llegó) y os aseguró que éste sí que irá conmigo a todos lados.

De la máquina de escribir al mundo "digital". Después de la Olivetti me pasé al Amstrad que teníamos en casa (el sistema operativo se llamaba CPM y no tenía disco duro, sino un disco de arranque) y así comencé a escribir cosas y a imprimirlas en una impresora de agujas.
De allí pasé a un ordenador portable. Que es lo mismo que decir un portátil que pesaba una tonelada. Recuerdo pasar las noches en Málaga (donde más lo usé) escribiendo desde que llegaba a casa hasta la hora de dormir. Y luego llegó mi primer ordenador (ya os he hablado de eso antes) el Pentium MMX a 166 Mhz (nunca he amortizado tanto un ordenador), detrás vino el sobremesa en el que estoy escribiendo ahora (el Dell P4 a 2.8 Ghz).Y en la gama de portátiles llegó el Ahtec (Pentium 4 a 2.20 Ghz), luego el Phillips (el que va conmigo a todos lados, Centrino con 1 Gb de RAM) y ahora... el EeePC (cómo se hace de rogar).

Del disco duro a la memoria USB y de allí al almacenamiento virtual. Siempre me ha encantado guardar las cosas en disquettes (como copia de seguridad y como dispositivo que llevar conmigo para escribir desde donde fuera... hasta que perdí un disquette lleno de ficheros de texto... gr....). Las memorias USB las sigo usando, son una solución fantástica para llevar TODOS mis ficheros conmigo, la copia de seguridad la hago en el disco duro y en Gspace (GMail). Ahora uso bastante Google Docs, me gusta muchísimo, su procesador de textos es de lo más simple, pero es que yo no necesito gran cosa.

Finalmente. Yo no llego al nivel de dedicación de este señor, pero llevo escribiendo diarios desde los catorce años (más o menos) y a veces no sé qué hacer con ellos. Escribo por puro gusto. Lo mismo ocurre con los relatos, en este blog publico algunos, hay otros que no valen la pena, sólo los escribo para pasar el rato, pero son relatos que no conducen a ninguna parte. Internet, y en concreto los blogs han hecho posibles que una multitud de escritores, periodistas, redactores aficionados podamos hacer algo útil con lo que escribimos. Y eso es posible gracias a vosotros, los que nos leéis.

2 comentarios:

  1. Sigue escribiendo que nosostros estaremos aqui para leerte.Y respecto a tu evolucion informatica me parece fascinante.Yo el primer pc que tuve tenia el disco duro dentro de una caja de zapatos.No cabia en la torre.Espectacular.

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  2. Sí, los de nuestra "quinta" hemos visto cambiar la informática vertiginosamente, tal vez por eso seamos tan aficionados... je je je.

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Tolerancia cero con las faltas de respeto, palabras malsonantes y comentarios denigrantes sobre la sublime saga de Stars Wars..