4/10/17

No soy tu enemigo / Peones y reyes (texto del podcast)


He tenido que mediar en resolución de conflictos entre personas que parece que no se van a poner de acuerdo nunca. A veces cada uno se aferra a una parte de los hechos, pero no está dispuesto a abrir la mente a otros hechos que podrían debilitar su postura. En cierto sentido cada parte tiene razón en lo que afirma, pero se niega a ser comprensivo con más hechos que lo alejarían de su postura.

Os voy a proponer que aparquemos el asunto del referéndum y la independencia. Vamos a dejarlo aparcado, o mejor, tomándose unas cañas mientras tú y yo hablamos con calma.

Lo siguiente que te propongo es que reconozcamos algo básico. Tú yo no somos enemigos. Somos compatriotas. Hemos crecido viendo Bola de dragón, tú le llamabas Bola de drac, y yo bola de dragón, pero da igual, yo no lo veía por el doblaje, sino porque en su momento fue una revolución. No somos enemigos, somos vecinos, en verano tú ibas a Andalucía a comer jamón de huelva y pescado frito en Cádiz, y yo iba a ver la Sagrada familia, las Ramblas. Tú vas a Madrid a ver el rey León y yo a tus playas, a tus montañas y una de las ciudades más bellas , modernas y cosmopolitas del mundo. Tú y yo nos emocionamos con la selección (aunque a mí no me gusta el fútbol), con Induráin, con Fernando Alonso o con Nadal. Cuando estallaron los trenes en Atocha tú lloraste igual que yo, y cuando mataron a esa personas en las Ramblas yo saqué una estelada y lloré contigo.

Lo que hoy te voy a pedir es un esfuerzo por acercar posturas. A algunos os va a costar más que un esfuerzo, os va a costar un horror. Especialmente a los que habéis estado al otro lado de las porras.

Mariano Rajoy NUNCA tuvo que mandar a la policía. Pero aquellos que mandaron niños y ancianos a ocupar colegios y a resistirse a la policía no debieron haber ido. Aunque entiendo que ellos actuaron en base a la convicción de que debían ir en conciencia y no permitir que les impidieran votar.

Los que no vivimos esos momentos justificamos la actuación de la policía ante los que bloqueaban el paso de furgones o no obedecían órdenes. Los catalanes que vieron a amigos sufrir la violencia policial se sienten abandonados por sus compatriotas que no muestran compasión por las escenas de violencia. Es como si les diera igual el sufrimiento de inocentes, de personas que no eran violentas.

¿Qué hacer, justificar la actuación policial que fue por mandato judicial y mirar para otro lado ante el sufrimiento de hermanos nuestros?.
Rajoy nunca debió mandar a la policía. Nunca. Porque ha creado un conflicto que no existía.
Algunos pensamos que la votación no debía haberse producido en esos términos. Otros piensan que están legitimados moralmente a hacerlo. Ambas posiciones son discutibles, debatibles. Lo que queda fuera de duda es que no podemos mirar con frialdad las escenas de violencia. A pesar de la burda manipulación y de las acusaciones falsas hubo violencia. Hubo gente herida, y sobre todo heridos en su honor, en su dignidad.
Pero nadie, nadie se merecía ser tratado así.

Pero aquí estamos, tú y yo, discutiendo sobre si el referéndum sí o no, sobre la manipulación, sobre, el abuso de fuerza, sobre la gente pacífica.... a nuestro nivel, que es el nivel de peones, estamos teniendo una discusión de peones. Porque como dice el comunista Anguita, al que respeto, pero no comparto, aquí hay una cuestión que es de clases. Y tú y yo somos peones en el tablero.

Los cobardes que movieron a los peones fueron los independentistas que montaron un referéndum a pesar de la amenaza de violencia. Los cobardes son el gobierno de Rajoy que esperó al final para mandar a policías a reprimir un acto que ocurriría igual, con violencia o sin ella. Escudándose detrás de la policía para presentarse como gobernantes firmes.
Los catalanes no se merecían los golpes. Se los merecen los políticos independentistas, el cobarde Rajoy. Ellos se merecen que les quiten la dignidad que no tienen. Porque son unos cobardes que lanzan a peones contra peones.

Y ahora sentémonos y hablemos de independentismo y de cómo vamos a hacer para que aunque tengas un pasaporte distinto al mío puedas disfrutar del Guadalquivir y de la Alhambra, y yo pueda disfrutar de tu país sin pagar peajes, ni tener visados, para que la vida, en el futuro, se parezca bastante a los buenos tiempos que hemos disfrutado cuando hablábamos de Bola de dragón y nos reíamos con los nombres que le poníais a los personajes allí, y los que les poníamos aquí. Hablemos de cómo podemos ser mejores vecinos de lo que fuimos y hagamos planes para que vengáis pronto a cenar a casa.

Addendum

Si los catalanes se quieren independizar lo harán. No es justo desde mi punto de vista. Yo soy español, Barcelona es mi ciudad, como lo es Madrid. Como ciudadano tengo ciertos derechos y libertades. Puedo abrir un negocio en Cataluña, entrar y salir libremente, exceptuando por los peajes, claro.
Podrían meter en la cárcel a los políticos sececionistas, con la ley en la mano, claro, pero no nos vamos a liar a tiros. Hoy un ruso hablaba de que tengamos cuidado, que terminaremos yendo a la guerra, porque en algún momento aparecerá alguien vendiendo armas. Y entonces se liará.
Me preocupa más la cuestión a largo plazo. Con una UE que terminará haciendo de Europa un país federal y gobernado un parlamento en Bruselas (ya casi estamos) que Cataluña se independice al final va a dar un poco igual. Me preocupa el tema de los odios. Porque los odios duran generaciones. Pueden pasar quince generaciones y esos chavales odian a los del país de al lado por una guerra que libraron los abuelos de sus abuelos. Y mientras habrá políticos que usen el discurso del odio y del revanchismo porque siempre hay descerebrados que les mola ese discurso. Mirad con la guerra civil, que todavía se sigue odiando la gente que no la vivimos. Recordad, los odios duran mucho, y más en España.
Y mientras estamos distraídos del tema de la corrupción, porque los ladrones que nos gobiernan están dispuestos a que nos matemos entre nosotros con tal de no hablar de la corrupción. En Andorra van a terminar con el secreto bancario e informar a los países del dinerito que tiene la gente en sus bancos. Qué cosa. Mientras se construyen prisiones de lujo en Cataluña. El PP está hundido en la corrupción con un presidente que seguramente estaría en la cárcel, si esto fuera otro país. Pero ojo, los titulares son cataluña. Si hubieran matado a un abuelo catalán de un pelotazo de goma Puigdemont y Rajoy estarían emborrachándose de felicidad, porque en todo el año no se hablaría de otra cosa.

El discurso del odio es pura manipulación, y está calando. Las heridas que les han producido a los catalanes se están mediatizando. El trato a los policías también. Alguien está moviendo hilos para que nos odiemos, para que el "A por ellos" se cante a los polis que van a Cataluña o por la multitud que rodea el hotel de los policías. Los que cantan tienen en común que han sido manipulados, cada uno te dará sus argumentos, pero las consecuencias son las mismas.

Hablando de consecuencias, si Rajoy sale impune de esta, si los corruptos salen de rositas eso significa que tú y yo, los pringados que madrugamos y pagamos hipotecas, hemos perdido. Porque seguirán cobrando sueldazos de nuestros exagerados impuestos.

En las próximas semanas seguiremos hablando de detalles. Cada parte exagerará sus argumentos y quitará importancia a los de su adversario. Eso no tiene fin. Y tenemos que romper como sea ese bucle del “y tú más” o de intentar que prevalezca un lado de la realidad.

Tenemos unos gobernantes que son unos psicópatas. Lo son. A esta gentuza les da igual si alguien en una lista de espera se muere porque por culpa de los recortes no había suficientes médicos. Son sicópatas porque no tienen compasión ni empatía. Para nosotros somos números en una pantalla. Sólo son leales a ellos mismos y a sus amigos, son saqueadores de la riqueza nacional. Con el sistema que han montado España seguirá igual siempre, nunca podremos hacer negocios y ganar dinero, y nunca podremos tener una jubilación normal, el problema real es corrupción. Y la forma de mantener la corrupción es haciendo que nos peleemos entre nosotros. Así que bajemos el tono del discurso apasionado y no perdamos de vista a nuestros enemigos.

1 comentario:

  1. Anónimo7:20 p. m.

    ¿ Y el discurso integrador del Rey ? Dimite uno y el otro todavía es peor. ¿ No debería hacer de mediador y mirar de resolver e problema ?
    Si, se debe estar dentro de la ley, pues que empiecen con el Gobierno y la continuen con la familia, ¿no?

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