13/10/10
La vida debajo de las ciudades
En pocos años las cosas han cambiado mucho. Me paso mucho tiempo bajo tierra. No, no soy minero, vivo en Madrid y el Metro es un medio de transporte habitual en el que pasamos mucho tiempo. Si encima eres Geek siempre estás fijándote en los gadgets que los demás llevan.
Hace un año empecé a ver lectores de libros electrónicos (en su mayoría Papyre), y no precisamente en gente jóven, sino en personas de distintas edades. PSP siempre he visto y..... cosas más extrañas como un señor japonés que cada mañana toma el metro a la vez que yo y saca un modelo de HTC Shift que tiene un arranque dual (Windows mobile y Vista), básicamente lo que hace es ver películas. Antes de verano comencé a ver muchas Blackberrys, en la parada que va a la universidad muchos estudiantes, sobre todo chicas, llevaban una y no paraban de leer emails.
Ya se ven cada vez más "Androides", aunque lo cierto es que no veo que sus usuarios cachareen mucho, lo que me hace preguntarme ¿saben realmente lo que tienen entre manos?. El Lunes por la mañana se sentó a mi lado un tipo enorme, tenía un pequeño terminal con Android con el escritorio tal cual, ni siquiera había cambiado el fondo. Quizás el año que viene comience a ver Androides tuneados.
12/10/10
La función de notas de voz
Ayer me resfrié y aunque he dormido bien se ve que he pasado una noche algo agitada. No podía respirar bien por la nariz y... estaba tan profundamente dormido que un brazo se me salió de la cama y se me durmió como nunca, una sensación extraña, como si me hubieran cosido el brazo de otra persona al cuerpo.
Bueno, a lo que iba. Resulta que soy un tipo que tiene una vida onírica muy activa. Mis sueños son auténticos largometrajes, dramas épicos, ríete tú de Ben-hur. Tanto es así, que desde hace tiempo los anoto en una libreta Moleskine, porque me da rabia que se me olviden. Si algún día mis nietos ven esos cuadernos pensarán "el abuelo estaba mal de la cabeza, ¿no?".
Esta noche he tenido una pesadilla bestial. Y larga. Me he despertado con la boca seca, el brazo dormido y la sensación de "esto tengo que apuntarlo ya". Por desgracia estos sueños tienen el efecto aspirina efervescente, desaparecen con el tiempo. Salí a beber y agua (y a desbeberla :-) ) y luego saqué mi terminal y usé una aplicación que apenas uso: las notas de voz. Grabé la pesadilla con todo lujo de detalles y me eché a dormir.
¿Quien dice que los smartphones no son útiles?.
Bueno, a lo que iba. Resulta que soy un tipo que tiene una vida onírica muy activa. Mis sueños son auténticos largometrajes, dramas épicos, ríete tú de Ben-hur. Tanto es así, que desde hace tiempo los anoto en una libreta Moleskine, porque me da rabia que se me olviden. Si algún día mis nietos ven esos cuadernos pensarán "el abuelo estaba mal de la cabeza, ¿no?".
Esta noche he tenido una pesadilla bestial. Y larga. Me he despertado con la boca seca, el brazo dormido y la sensación de "esto tengo que apuntarlo ya". Por desgracia estos sueños tienen el efecto aspirina efervescente, desaparecen con el tiempo. Salí a beber y agua (y a desbeberla :-) ) y luego saqué mi terminal y usé una aplicación que apenas uso: las notas de voz. Grabé la pesadilla con todo lujo de detalles y me eché a dormir.
¿Quien dice que los smartphones no son útiles?.
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